En un electrizante cuarto de final del Abierto de Madrid 2025, la número 1 del mundo Aryna Sabalenka se encontró en el centro de una controversia que desató un acalorado debate en el mundo del tenis. Su controvertida decisión, tomada en un momento crucial contra la ucraniana Marta Kostyuk, no solo le aseguró una victoria reñida, sino que también provocó una acalorada confrontación, un comentario mordaz de su oponente y una ola de reacciones de los fanáticos. Las revelaciones de Sabalenka sobre los verdaderos motivos de sus acciones han reavivado una controversia ya acalorada, revelando el lado oscuro de un partido que fue tanto una cuestión de guerra mental como de destreza tenística.
La escena tuvo lugar el 30 de abril de 2025, en el Estadio Manolo Santana, donde Sabalenka y Kostyuk se enfrentaron en una feroz batalla que duró más de dos horas y media. El partido fue una montaña rusa, con ambas jugadoras intercambiando golpes en un primer set muy disputado, que Sabalenka ganó 7-6 (4) después de salvar un punto de set. El segundo set fue igual de intenso, con Kostyuk llevando a Sabalenka al límite, forzando el tiebreak. Cuando el marcador llegó a 5-4 a favor de Kostyuk en el tiebreak del segundo set, la atmósfera era eléctrica, hasta que un cambio de fortuna transformó el partido en un espectáculo dramático.
La lluvia empezó a caer, al principio levemente, mientras Sabalenka se preparaba para sacar. Tras fallar su primer servicio, detuvo abruptamente su movimiento, alegando el deterioro de las condiciones. Se dirigió a la árbitra de silla Jennifer Zhang, insistiendo que la lluvia estaba obstruyendo su visión y haciendo que su servicio fuera “imposible”. A pesar de las afirmaciones iniciales de Zhang de que el juego podía continuar, Sabalenka se negó a jugar y regresó a su banco mientras la multitud murmuraba y la frustración de Kostyuk se desbordaba. El árbitro, al no tener otra opción, detuvo el partido para cerrar el techo del estadio, una decisión con consecuencias de gran alcance.
Cuando se reanudó el juego, a Sabalenka se le permitió, de manera controvertida, volver a su primer servicio, una decisión que Kostyuk impugnó enérgicamente. La ucraniana, que estuvo a punto de forzar un tercer set, argumentó que la decisión unilateral de Sabalenka de detener el juego después de fallar su primer servicio fue injusta y interrumpió su impulso. El acalorado intercambio entre Kostyuk y Zhang fue filmado en la cancha, con el 24º cabeza de serie visiblemente exasperado. En un momento de cruda franqueza, se dirigió a su equipo y declaró: “Ella [Sabalenka] nunca ganará un premio deportivo, eso es seguro”, un comentario mordaz que resonó en las redes sociales y alimentó la controversia.
La frustración de Kostyuk era palpable. Luego ganó el punto con el saque de Sabalenka e incluso ganó dos puntos de set en 6-4, pero una determinada Sabalenka remontó, salvando tres puntos de set para sellar la victoria 7-6 (7). El partido finalizó sin apretón de manos, con Kostyuk, fiel a su postura frente a las jugadoras rusas y bielorrusas en el contexto del conflicto ruso-ucraniano, abandonando la cancha sin saludar a su oponente. La medida añadió más tensión a un encuentro ya tenso, poniendo de relieve profundos problemas personales y geopolíticos.
En su conferencia de prensa posterior al partido, Sabalenka abordó la controversia directamente y explicó con franqueza sus acciones. “¡Dios mío…!”, dijo, según Punto de Break. “Sacar bajo la lluvia era imposible. Lo intenté con el primer saque, pero me di cuenta de que tenía que parar porque se me estaba llenando los ojos de agua. Fue imposible. Sabía que iba a cometer doble falta y no quería que eso sucediera, así que decidí que el juego no podía continuar. Me alegro de haberlo hecho. “Sus palabras sugirieron una decisión pragmática, motivada por las condiciones, pero hicieron poco para calmar el escepticismo entre los fanáticos y los analistas, que lo vieron como un movimiento táctico para interrumpir el ritmo de Kostyuk.
La explicación de Sabalenka dividió a la comunidad del tenis. Algunos la defendieron, señalando que el árbitro finalmente aceptó que la lluvia se había intensificado, validando sus preocupaciones. Un aficionado en X escribió: «Incluso el árbitro coincidió en que Sabalenka hizo bien en parar. Durante la conversación con Kostyuk, ella admitió que la lluvia caía con más fuerza». Otros, sin embargo, fueron menos indulgentes y acusaron a Sabalenka de maniobras frenéticas. «Sabalenka sabía lo que hacía cuando falló su primer servicio». “Es una bomba total”, escribió un fan, mientras que otro calificó su movimiento como “vergonzosamente débil”, sugiriendo que había roto intencionalmente el impulso de Kostyuk en un momento crucial.
Este incidente no fue una disputa aislada, sino más bien la culminación de las tensiones existentes entre Sabalenka y Kostyuk. Su rivalidad ha estado marcada por tensas interacciones, particularmente desde el inicio de la guerra ruso-ucraniana en 2022. En 2023, Kostyuk criticó públicamente a Sabalenka: “Dijo que la odiaba”, un comentario que puso de relieve la frialdad de su relación. La negativa de Kostyuk a estrechar la mano de los jugadores rusos y bielorrusos, incluida Sabalenka, expresó constantemente su postura contra la invasión de su país, añadiendo un toque conmovedor a su choque en Madrid.
El partido en sí fue una prueba de su igualdad. Sabalenka, cabeza de serie número 1 y dos veces campeona del Madrid Open (2021, 2023), afrontaba una formidable prueba ante Kostyuk, número 36 del ranking mundial. La resistencia de la ucraniana fue evidente: salvó un punto de partido y rompió el saque de Sabalenka para forzar el tiebreak del segundo set. A pesar de su derrota, Kostyuk expresó posteriormente su gratitud a sus seguidores en redes sociales: «Hoy me siento muy triste, y es gracias a ustedes. El partido de ayer lo puso todo a prueba: concentración, resiliencia, paciencia. Lo di todo, y aunque el resultado no me fue favorable, su apoyo me recordó por qué amo este deporte».
La victoria de Sabalenka la impulsó a las semifinales, donde derrotó a Elina Svitolina 6-3, 7-5, antes de enfrentarse a Coco Gauff en la final el 3 de mayo de 2025. Su actuación en Madrid, donde perdió solo un set en su camino a la final, confirmó su dominio en arcilla y su condición de favorita al título. Sin embargo, la controversia con Kostyuk ensombreció su campaña, y sus seguidores y expertos cuestionaron la ética de su decisión. Algunos elogiaron su fortaleza mental, mientras que otros, como Kostyuk, cuestionaron su espíritu deportivo.
Fuera de la cancha, Sabalenka recibió el apoyo de su novio, Georgios Frangulis, quien celebró su “loca” victoria en las redes sociales. La bielorrusa, conocida por su personalidad fogosa y su feroz espíritu competitivo, no pareció inmutarse por la reacción y se concentró en cambio en su búsqueda de un tercer título del Abierto de Madrid. Sin embargo, el incidente provocó un debate más amplio sobre las reglas que rigen las interrupciones por lluvia y las interrupciones del juego iniciadas por los jugadores, y pidió pautas más claras para prevenir tales disputas.
El partido de cuartos de final Sabalenka-Kostyuk será recordado no sólo por la calidad del tenis, sino también por el suspense que se desarrolló bajo la lluvia madrileña. La decisión de Sabalenka de interrumpir el partido, que justificó como una necesidad, fue vista por Kostyuk y muchos aficionados como un movimiento calculado para cambiar el rumbo del partido. Su franca revelación sobre las condiciones “imposibles” sólo intensificó el debate, dejando al mundo del tenis dividido. Mientras Sabalenka continúa su búsqueda de gloria, esta controversia sirve como recordatorio de la delgada línea que existe entre la estrategia y la deportividad en el ámbito de alto riesgo del tenis profesional, una línea que ella se ha atrevido a cruzar, para bien o para mal.